Nueva Advertencia Científica Sobre El Niño 

Crecen los impactos extremos en cultivos, rutas marítimas y la pesca

El evento intenso del Pacífico oriental, con pocos antecedentes comparables desde fines de la década de 1990, ya provoca sequías, lluvias torrenciales y alteraciones en la disponibilidad de alimentos. Analizan cómo puede interactuar con el aumento de la temperatura del planeta y modificar patrones climáticos históricos.

El Niño se intensifica este año en el Pacífico tropical y ya golpea una de las pesquerías más productivas del planeta. Frente a las costas de Perú, el aumento de la temperatura del mar empujó a las anchoas adultas hacia aguas más profundas y frías, donde buscan alimento.

La consecuencia fue inmediata: la pesca de anchoa se desplomó y millones de toneladas destinadas a fertilizantes y alimento animal quedaron fuera del mercado, según un artículo en revista Nature.

A fines de agosto, el gobierno peruano canceló de manera anticipada la temporada de pesca de anchoa. La medida expuso la dimensión de un fenómeno cuyas consecuencias exceden a Perú.

Lo que ocurre en Perú es apenas la punta visible de una cadena de perturbaciones que se despliega a escala global. Según Deepti Singh, climatóloga de la Universidad Estatal de Washington en Vancouver, los pronósticos para los próximos meses indican que los impactos de este evento se sentirán en la mayoría de las zonas históricamente asociadas a la influencia de El Niño: sequías en regiones próximas al ecuador, Centroamérica y el Pacífico occidental, y lluvias torrenciales en el Cuerno de África, el oeste de Estados Unidos y la costa pacífica de Sudamérica.

Al mismo tiempo, y como si el planeta operara en modo de contraste extremo, otras latitudes reciben el fenómeno en forma de diluvio. Las lluvias y nevadas en Chile y Perú provocaron inundaciones, paralizaron operaciones en la industria minera del cobre y forzaron el cierre de la ciudadela inca de Machu Picchu para los visitantes. El Cuerno de África, por su parte, enfrenta proyecciones de inundaciones similares a las del El Niño de 2023, que desplazó a millones de personas de sus hogares.

La pregunta que más inquieta a la comunidad científica no es qué ocurrirá, sino hasta qué punto los efectos de este fenómeno podrían amplificarse al interactuar con el calentamiento global acumulado. Christopher Callahan, científico del sistema terrestre de la Universidad de Indiana en Bloomington, lo formula así:

“¿Interactuará este fenómeno con el cambio climático de forma compleja para producir impactos que superen la suma de sus partes? No estoy seguro. Pero para mí, esa es la pregunta científica más importante de cara a este fenómeno”. Algunas de las influencias de El Niño —como el aumento de las lluvias o las temperaturas más elevadas— podrían combinarse con el calentamiento global de base para magnificar los fenómenos extremos.

Singh, por su parte, advierte que “los impactos, en cierta medida, son proporcionales a la magnitud de El Niño”, una fórmula que, aplicada a un evento de esta escala, no deja demasiado margen para el optimismo.

 

Fuente: infobae

 

 

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