Tornado En Santiago: Qué lo Provocó y Cuándo fue el Último Registrado

La Dirección Meteorológica de Chile lo calificó preliminarmente como un evento EF-0, el nivel más bajo de la escala.

Una de las escenas más llamativas que dejó el sistema frontal que afectó este martes a la Región Metropolitana fue la formación de un tornado en las inmediaciones del Terminal Sur de buses, en la comuna de Estación Central, donde fuertes ráfagas levantaron parte de la techumbre y desplazaron distintos materiales por el aire.//

La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) señaló preliminarmente que el fenómeno correspondería a un tornado de categoría EF-0, el nivel más bajo de la Escala Fujita Mejorada, que clasifica estos eventos según los daños que provocan y la intensidad estimada de sus vientos.

De acuerdo con un reporte difundido por la institución, las ráfagas habrían alcanzado velocidades de entre 105 y 137 kilómetros por hora. Entre los daños descritos se encuentran desprendimientos de piezas de techumbres, afectaciones en canaletas y revestimientos, además de ramas quebradas y árboles de raíces poco profundas arrancados por el viento.

Aunque la clasificación inicial apunta a un fenómeno de baja intensidad, la DMC precisó que el evento debe ser estudiado para determinar si efectivamente se trató de un tornado o de otro tipo de fenómeno meteorológico. El meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile Elio Brufort explicó, en conversación con El Mercurio, que el fenómeno estuvo asociado a las condiciones atmosféricas que se generaron tras el paso de un sistema frontal por la zona central. «Estos fenómenos están asociados a inestabilidad posfrontal producto de un sistema frontal que pasó por la zona central.

Dejó granizos, precipitaciones intensas en un corto período de tiempo, tormentas eléctricas y la formación de una especie de nube tornádica», sostuvo. ¿Cómo se forman los tornados? Para que se origine un tornado deben coincidir distintas condiciones atmosféricas. Entre los factores que pueden favorecer su formación se encuentran la presencia de aire cálido y húmedo cerca de la superficie, aire más frío en las capas superiores de la atmósfera y cambios en la velocidad y dirección del viento a distintas alturas. Cuando estas condiciones se combinan, el aire cálido puede ascender rápidamente y contribuir al desarrollo de una tormenta.

Al mismo tiempo, las diferencias en la velocidad y dirección de los vientos pueden favorecer la rotación de las corrientes de aire. Si esa rotación se intensifica y se organiza dentro de la tormenta, puede desarrollarse una columna de aire giratorio. Cuando esta se extiende hasta la superficie, se configura un tornado. No obstante, no todas las tormentas eléctricas producen tornados. Para que ocurra uno deben coincidir condiciones específicas, y su formación no depende únicamente de la intensidad de las precipitaciones o de la presencia de granizos.

Un fenómeno poco habitual en Santiago La aparición de un tornado en Estación Central llamó la atención debido a lo inusual que resulta este tipo de evento en la capital. En Chile, estos fenómenos se registran con mayor frecuencia en sectores del centro-sur, particularmente en las regiones de Ñuble y Biobío, aunque también pueden ocurrir en otras zonas del país. Algunos especialistas han mencionado como antecedente histórico un episodio ocurrido el 14 de mayo de 1893, que habría provocado daños en Conchalí y en el centro de Santiago. Sin embargo, ese antecedente debe distinguirse de una clasificación meteorológica moderna del fenómeno.

El evento de este martes vuelve a poner de relieve la capacidad de las tormentas para generar efectos localizados e intensos, incluso en zonas donde los tornados son poco habituales.

 

 

 

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